En solidaridad con los compañeros y compañeras heridas durante la represión del 25 de marzo de 2023 en Sainte-Soline, reproducimos aquí el comunicado de las víctimas y sus familiares.
Esta declaración pone de manifiesto no solo la brutalidad policial sufrida por quienes se oponen al acaparamiento del agua, sino también la lógica de un poder centralizado que criminaliza cualquier forma de protesta u autoorganización popular.
A través de la sección «Resistencias en el mundo», queremos vincular esta lucha con las de otros territorios que, de un continente a otro, se resisten a la mercantilización de la naturaleza y al acaparamiento de los bienes comunes vitales, y defienden la posibilidad de una ecología verdaderamente social, común y libre.
— El Taller de Ecología Social y Comunalismo
COMUNICADO
Es importante esclarecer las violencias policiales en Saint-Soline y en cualquier otra parte.
El 25 de marzo de 2023, durante una manifestación en Saint-Soline (Deux-Sèvres) contra las megabalsas, las fuerzas del orden hirieron a más de 200 personas, entre los cuales 4, nosotros, heridos de gravedad.
Una denuncia fue interpuesta por nosotros mismos o por nuestros allegados, principalmente por intento de asesinato y por obstaculizar la llegada de los servicios de emergencia.
Los expertos a los que el fiscal encargó de investigar sobre las violencias policiales tardaron dos años en establecer sus conclusiones, que son a la vez parciales y lacunarias. Según ellos, las fuerzas del orden solamente habrían respondido a la violencia de algunos manifestantes. Sin embargo, como demostraron muchos testimonios, imágenes e investigaciones periodísticas, los 3.200 policías “defendiendo” un trozo de tierra vacía bombardearon (con las de 5.010 granadas) al conjunto de manifestantes sin advertencia previa.
De nuevo según los expertos, la organización de los servicios de emergencias no incidió en “la suerte” de las víctimas…ya que fueron atendidas “ de manera concienzuda e irreprochable”. Pero no es la calidad de los cuidados lo que ha sido denunciado, sino la prohibición de acceso a las ambulancias a los heridos, incluso en momentos de calma (prohibición que, una vez más, confirman diversos testimonios).
La investigación incluye que los sanitarios no estaban autorizados a llegar solos al lugar señalado, y que las fuerzas del orden realizaron tiros “no reglamentarios”. Sin embargo, quedan muchos puntos negros por esclarecer en estas conclusiones, particularmente en cuanto a las ordenes explicitas de efectuar tiros “ no reglamentarios”, que si bien figuran en el dossier, no se han tenido en cuenta. Por ultimo, si las “disfunciones inexplicables” de los servicios de emergencia han sido señaladas (los bomberos no respondían a las llamadas, los moteros de la policía tardaron en venir a escoltar las ambulancias y las abandonaron a mitad de camino, etc.) no se dijo nada más al respecto.
La forma en la que se ha llevado esta investigación deja ver claramente la intención de archivar el caso, aunque pidamos que continue la investigación.
Lejos de ser un acontecimiento puntual, el 25 de marzo de 2023 en Saint-Soline se inscribe en un proceso que tiene por objetivo, desde hace años, analizar una represión cada vez más violenta. El objetivo del Estado ese día no era impedir a los manifestantes llegar a la obra de las megabalsas, sino disuadir a cualquiera de manifestarse de nuevo contra ese tipo de construcciones (las cuales fueron juzgadas como inutiles e ilegales desde entonces por las autoridades competentes). Las movilizaciones anti-megabalsas de Saint-Soline fueron para el Estado, una ocasión para aplicar su “doctrina de
mantenimiento del orden” que implica asociar las movilizaciones sociales a atentados terroristas, con el fin de desencadenar extraoficialmente un plan Orsec1 que permita la represión a través de verdaderos medios militares, pero sin prever medios sanitarios a la altura de esta represión.
El terrorismo es eso: conseguir una población pasiva frente a comportamientos de un poder hoy omnipotente. Contamos con pruebas de audio y video de lo que ya sospechábamos: los actos que causaron tantas heridas y que hicieron rozar la muerte a muchos de nosotros, no son obra de individuos particularmente violentos, sino que emanan de un orden establecido por una institución. Y, actos parecidos hirieron o mataron en otros contextos (movimiento de los chalecos amarillos, o contra la reforma de las jubilaciones, o en las revueltas tras la muerte de Nahuel…). Queremos pues, hacer recaer sobre esta institución el marco jurídico del que se quiere librar deliberadamente.
Esclarecer este dossier evidentemente no bastará para cerrarlo, pero nos ayudará a encontrar las respuestas que necesitamos, además de reafirmar un rechazo a dejarnos paralizar por el miedo.
No dejaremos de batallar por una justicia social y medioambiental real.
Mickäel, Serge, Alix, Olivier y allegados
5 de noviembre de 2025
1 El plan ORSEC (Organización de la Respuesta de Seguridad Civil) es un plan de emergencia francés que
se activa en caso de catástrofe y moviliza y coordina a los servicios de rescate para situaciones que
superan los medios locales ordinarios.
Fuentes :
« Sainte-Soline : la violence était bien du côté de la police »
